Parece que la crisis está pegando fuerte en los prostíbulos alemanes. El país cuenta con más de 400 mil trabajadoras del sexo oficiales y algunas ciudades, como Berlín, Stuttgart, Heidelberg y Wuppertal comenzaron a ofrecer tarifas planas por 70 Euros en sus cabarulos.
¿Cómo funciona? Por esa módica suma se puede consumir todo el sexo que uno deseé "Sexo con todas nuestras modelos, tanto y tan seguido como quieras, en las posiciones y variaciones que quieras, con todas las que quieras a la vez', señala el anuncio del Pussy Club de Berlín.
Además de las chicas, se incluyen todas las consumiciones de alcohol que puedan tomar los clientes. La promoción parece excelente para los amantes de sexo gerenciado, pero hete aquí que entre el alcohol y demás estimulantes, los clientes no aguantan más de dos polvos. Según una madama que dice llamarse Patricia "A los hombres les encanta sobreestimarse, pero muy pocos pueden tener más de dos relaciones sexuales seguidas. En un prostíbulo normal, un encuentro sexual cuesta unos 40 dólares, por dos son 80 dólares", concluyó.
Hay que ver si los clientes pueden acudir al burdel con las famosas pastillitas azules que alargan -entre otras cosas- el tiempo de duración del coito. En todo caso varias asociaciones de defensa de la mujer pusieron el grito en el cielo por que según ellos con estás prácticas "se quita la dignidad a la mujer". La policía está organizando redadas y algunas casas de lujuria ya fueron clausuradas. Se dice que un futbolista argentino de primera división está pidiendo de manera urgente su traspaso a Alemania antes de que caduque la oferta. Ampliaremos.

